jueves, 4 de junio de 2009

¿Hechos o casualidades?

Diariamente, como trabajadores, no nos queda otra alternativa (a la mayoría) que utilizar los servicios de transporte público para ir y volver del trabajo. Algunos ya hemos intentado hasta recorres 60 Km diarios entre ida y vuelta en bicicleta sorteado al peligroso tránsito, variar la ruta, evitar los servicios de colectivos más congestionados, tomar tres o más trenes, etc., etc., etc. Como resultado de tantas adversidades y el continuo desarrollo del sentimiento de impotencia ante la situación, solo queda continuar variando los trayectos o renunciar al empleo "que tanto dignifica". Es común, y aceptado por todos, viajar apretado contra la puerta de un tren o subte, inmovilizado hasta cuando se siente esa picazón en la puntita de la nariz y no queda otra que aguantar y aguantar, o indignarse al ver ancianos o niños paraditos entre los pasajeros.
Entonces, uno se da cuenta de que esta viajando como una de esas vaquitas que luego será parte del elogio en la mesa del asador. Y entonces, quizás, en su frustración le comente a alguien que en los servicios de transporte público se viaja como una vaca que va al matadero. En este punto es donde podríamos detener el pensamiento y percibir que realmente estamos viajando como vacas sentenciadas a llegar al destino y olvidar las penurias del vivir de hoy.
Entonces la pregunta es: ¿Somos vacas u otra especie de ganado, y no podemos ver esa realidad, que está siendo arriado hacia algún lugar?. ¿Qué pasaría si las vacas arriadas de repente se separaran por doquier y vivieran sus propias elecciones?

5 comentarios:

VikyH dijo...

Me siento tan identificada con eso de vaca directo al matadero...ademas tenes que soportar la "no limpieza" de los transportes publicos.

Viv's dijo...

Hoy por hoy tengo la oportunidad de no usar los medios de transportes publicos para llegar a mi lugar de trabajo, pero no dejo de sentirme 'ganado' durante el viaje. Creo que el problema es que vamos todos para el mismo lado en el mismo horario... el problema es el sistema, la concentración de gente toda en un mismo lugar. Para que? En la era de las comunicaciones, con todas las herramientas que tenemos, es necesario ir todos para el mismo lugar al mismo horario? la respuesta para mi es No. Soy conciente que hay trabajos que es necesario que la gente se concentre en un lugar... pero tambien sé que para algunos otros no es necesario. En muchos casos se puede reemplazar el lugar fisico donde se trabaja... Pero para esto las empresas deberian cambiar el concepto de 'emplear' y seria todo un cambio ... con lo cual, como todo cuesta en este bendito país, por ahi no lo veamos...tal vez las generaciones que nos sucedan se den cuenta que no hace falta estar hacinados.
En fin... creo que seguiremos siendo 'ganado' por mucho tiempo...

Viv's dijo...

http://www.trabajo.gov.ar/temasespeciales/teletrabajo.asp
Para el que le interese... tiene que ver con lo que exprese ayer sobre el lugar fisico de los trabajadores...
Saludos

Anónimo dijo...

La ventaja de Europa y especialmente de Inglaterra, radicaba en la mecanización
de la producción, que resultó de la Revolución Industrial y de las teorías
expresadas por personajes como Adam Smith, Charles Babbage, Roberto Owen,
David Ricardo y Jhon Stuart Mill.
Frederick Taylor comprendió lo anterior y además de propugnar por la
industrialización y por la mecanización de las empresas de su país, quiso ir más
adelante y propone reforzar la disciplina y las exigencias hacia los trabajadores.
Busca la adaptación del hombre a la máquina y aún más: el aprovechamiento de
cada músculo y de cada segundo. Contribuyó así a darle una ventaja competitiva
a su nación.
Cuando ahora se asegura que los trabajadores, o las personas, son lo más
importante de cada lugar es por que Taylor demostró que siempre se les puede
hacer trabajar un tanto más. El nombre moderno de esta estrategia es el de
productividad.
Este autor es muy importante por que su esencia sigue siendo utilizada por la
administración de muchas grandes empresas, aunque ahora se valgan de
instrumentos modernos en su aplicación. Las empresas pequeñas y medianas,
especialmente las familiares, siguen usando los mismos procedimientos de
Taylor.

Anónimo dijo...

Los tipos de pensamientos como los de F. Taylor aún siguen existiendo entre los empleadores en distintas ramas del comercio. Es hora de empezar la nueva revolución industrial, una que realmente le sirva a la humanidad a mejoar.